domingo, 11 de julio de 2010

Extracto Capítulo III

Entonces, Ansh'ea tropezó y Lwan'kor la cogió por la cintura antes de que cayera al suelo. Él se olvidó de todo, y sólo la veía a ella. Sin casi darse cuenta, se estaba acercando. Ansh'ea le miraba, con un brillo especial en los ojos. Sus corazones latían al ritmo de la música que acababan de bailar. Los labios de él buscaron desenfrenadamente los de ella. En cuanto se besaron, sintieron que no había nada más en el mundo capaz de igualar esa sensación.

- ¡Ansh'ea! ¿Qué crees que estás haciendo? - gritó Thareon al verlos -. ¡Él es rintu'e!

Lwan'kor no entendía nada de aquello. Él era rintu'e y Ansh'ea también. Su piel y su pelo así lo decían. Thareon cogió a Ansh'ea y le pegó un manotazo.

- Debías estar con lord Valerion, como habíamos acordado, no con este mocoso.

"¿Quién es esta rintu'e para decidir qué debe o no hacer?" pensó, confuso, Lwan'kor.

- Maestra, yo... - otro bofetón en la cara.

- ¡Eres... una sinel'diran! Eres la próxima jefa... - dijo Lwan'kor, estupefacto y Ansh'ea le miró, pidiéndole disculpas por no haberle dicho nada.
- No creí que pudiera ser considerado grave, Maestra...
- No creíste, jovencita. No te pagan por creer. Vámonos.
- Ansh'ea...
- Y tú, mocoso, deberías estar entrenando. Un reino no se cuida solo - sentenció la jefa-. Ansh'ea te espero en el árbol - se marchó.

1 comentario:

  1. Anónimo14:44

    Hombre Path, tu por el mundillo de Blogger ;)

    Jajá.

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