domingo, 11 de julio de 2010

Calor

Me tumbé en la cama, apoyando la cabeza en la almohada. Sólo la levanté para mirarla. Estaba realmente cansada, ya que esta mañana me había levantado pronto, sobre las nueve o así. Había salido a dar un paseo. Hacía bastante sol así que buscaba todo el rato la sombra. Era muy agobiante. Las calles estaban algo desiertas, no como por la tarde, seguramente debido al calor. Les entendía perfectamente. Yo no soy peluda que digamos pero calor paso igual.

Volví a levantar la cabeza. Ella estaba en el ordenador, tecleando algo. La había visto muchas veces hacer lo mismo, sin ni siquiera mirarme. Parecía muy concentrada. Apoyé la cara en el colchón. Suspiré. Así se estaba mucho más fresquito. Encima, tenían puesto el aire acondicionado. Más fresquito todavía. Me estiré. Parpadeé varias veces. Estaba tan a gusto que me estaba durmiendo. "¿Por qué no?" me dije. "Al fin y al cabo, soy una perra. Puedo dormir todo lo que quiera".

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